|
Blog con los relatos de nuestros viajes.
|
|
Archive for ‘junio, 2009’
Nueva York – Quinto Día (10-05-2009)Llegamos a Domingo. Nuestro plan para hoy era ir a Harlem a una misa gospel y comer en Central Park. La misa de gospel era a las 11 de la mañana, pero decidimos levantarnos pronto para visitar Harlem antes de la misa. Seguimos la ruta que recomienda la guia de Lonely Planet, así que sobre las 8 ya estábamos subidos en el metro dirección uptown. La verdad es que al principio me daba un poco de miedo perderme en el metro pero es bastante más sencillo de lo que parece en el mapa así que no lo dudéis ni un segundo, directos al metro, que os ahorrara mucho tiempo y mucho cansancio. Paramos en la estación de la calle 145 y nos fuimos al Riverbank State Park, que como su nombre indica es un parque que se encuentra al lado del río Hudson. Desde aquí empieza la ruta de la guía.
Tras un pequeño paseo por el parque continuamos la ruta por las calles más importantes de Harlem, visitando, entre otras cosas, la Abyssinian Baptist Church, el Harlem YMCA y el Apollo Theater. Posiblemente la Abyssinian Baptist Church sea la iglesia más famosa de Harlem y donde van todas las excursiones (si hay excursiones que te cobran 70$ por llevarte a una misa gospel), por lo que hay cola desde primera hora de la mañana.
Terminamos la ruta sobre las 10:20 de la mañana así que nos fuimos rápidamente hasta la puerta de la iglesia. Nosotros habíamos elegido la Canaan Baptist Church que se encuentra al sur de Harlem, concretamente en la calle 116, cerca del cruce con el Malcom X Boulevard. Y como no, cuando llegamos ya había bastante cola y eso que todavía faltaba media hora. En la cola todos, o casi todos, éramos españoles así que empezamos a contarnos nuestras experiencias en Nueva York. Finalmente la cola empezó a avanzar y la gente iba entrando a la iglesia. Parecía que no cabríamos todos pero entró toda la gente. Yo pensaba que tendrían algún reservado para los visitantes pero a nosotros nos sentaron entre la gente que había acudido a la iglesia, rellenando los bancos que estaban medio vacíos. Se agradece que te mezclen con ellos y que te hagan participe de su celebración. Es más, durante la misa, dan las gracias a todos los asistentes por visitar a su iglesia. Además, se celebraba el día de la madre en EEUU por lo que la celebración fue muy emotiva. La misa dura unas tres horas, pero evidentemente nosotros no nos quedamos hasta el final. Sobre las 12:30 salimos de la iglesia. Yo os recomiendo que asistáis a alguna misa de gospel. Hay un montón, así que podéis elegir la que queráis que seguro que os gustará.
Entramos en Central Park y cogimos un plano, para no perderse claro. Tras un breve paseo, encontramos un poco de césped y unas rocas con pinta de ser cómodas. Después de la comida y una rápida siesta dimos un agradable paseo por Central Park, visitando el edificio Dakota y Strawberry Fields, donde está el homenaje a John Lenon y donde se congregan unos cuantos fans para cantar canciones de los Beatles. Después cruzamos Central Park pasando por uno de los lagos. Al ser domingo y hacer un tiempo estupendo el parque estaba lleno de gente disfrutando del día, de hecho yo creo que medio Nueva York estaba en Central Park. Como todavía era media tarde decidimos que ya teníamos bastante de Central Park por lo que cogimos el metro y nos fuimos al Soho. Y que decir del Soho… a mí me encantó es un barrio con una mucha vida y con muchas tiendas, por lo que tened cuidado con las tarjetas de crédito jejeje. Nos pusimos a callejear sin rumbo fijo disfrutando de la gente y aprovechando para hacer unas pocas de compras. Al ser domingo cerraban antes las tiendas por lo que nos quedamos a medias pero volvimos otro día para finalizar las compras. Cuando nos cerraron nos fuimos al hotel, duchita y a cenar al Hard Rock Café de Times Square. Después de la cena un heladito del McDonald’s y un tranquilo paseo hasta el hotel. Nueva York – Cuarto Día (09-05-2009)Después de nuestro agotador día de compras, nos tocaba la excursión de contrastes que como ya sabéis la contratamos con Yolanda. Teníamos que estar a las 8 de la mañana en el Hilton, cerca del hotel en la 6ª avenida y la calle 54. Así que nos levantamos, desayunamos y a las 7:40 ya estábamos en el Hilton, por lo que nos dedicamos a pasear hasta el Radio City Music Hall para hacer tiempo. Menos mal que se me ocurrió ver el resguardo de la excursión que nos envió Yolanda, ya que ponía que llamara a un número de teléfono el día anterior para confirmar la excursión y yo no había llamado. Llamé enseguida y la chica me dijo que no me preocupara que le llamaría al conductor para que nos esperara. Menos mal porque evidentemente no estábamos en la lista de pasajeros del conductor. Bueno tras este pequeño susto nos subimos a la furgoneta y fuimos a recoger a la última pareja. La verdad es que la excursión estuvo muy bien por que éramos diez personas que cabíamos todos en una furgoneta, nada de aglomeraciones de autobuses de 50 personas. El guía era uruguayo y nos fue explicando muchas cosas sobre la ciudad. Empezamos la excursión hacia el norte de Manhattan hasta llegar a Harlem. Después de Harlem nos fuimos al Bronx donde hicimos una primera parada en el estadio de los Yankees. Continuamos nuestra excursión por el Bronx hasta la próxima parada que hicimos en medio del barrio. Aquí pudimos charlar un rato con un irlandés que, según nos dijo, era el dueño de varias manzanas del barrio. Regentaba un taller mecánico por no aburrirse y dedicarse a algo, nos contó la historia de su familia, que tenia antepasados españoles. Fue un rato muy agradable el poder hablar con un neoyorquino. Cuando nos despedimos de el nos dio las gracias por visitar el Bronx. Continuamos nuestra excursión un rato más por el Bronx parando en algunos graffitis conmemorativo, casi siempre de recuerdo de algún asesinato de algún rapero o chaval joven del barrio. Nuestra próxima parada era el distrito de Queens. Primero fuimos a un barrio privado, es decir que puedes pasar por el pero no puedes aparcar el coche. Ya os podéis imaginar las casas que formaban el barrio. Continuamos hasta una cafetería para tomarnos un refrigerio. No recuerdo muy bien la situación pero la calle en la que estaba era bastante peculiar ya que se podía distinguir perfectamente la nacionalidad de los habitantes de la calle. Es decir, cuando entrabas a la zona de los mexicanos, pues todo lleno de taquerias, puesto de comida mexicana, banderas de México por todos los edificios, etc. Cuando llegaba la zona de los ecuatorianos pues más de lo mismo. Nuestra parada fue en la zona donde vivían los colombianos donde pudimos degustar un café realmente bueno, no como el americano que ya empezábamos a aburrir. Después del café continuamos hacia Brooklyn, donde contemplaríamos el barrio judío. Al ser sábado los judíos iban vestidos con sus mejores galas. Los hombres con sus grandes sombreros y las mujeres con sus pelucas y sus mejores faldas. El guía nos iba contando las costumbres de los judíos, por lo que nos íbamos haciendo la idea de cómo viven estas personas. Nuestra excursión llegaba a su fin. Nuestra próxima parada era la parte de abajo del puente de Brooklyn donde podíamos observar unas vistas de Manhattan espectaculares y que tantas veces hemos visto en la tele. Para finalizar la excursión, cruzamos el puente de Brooklyn, en autobús, al ritmo de New York, New York de Frank Sinatra. La excursión es totalmente recomendable ya que puedes ir a los barrios de Nueva York que por tu cuenta no irías, además de ver las diferencias que hay entre los distintos barrios de la ciudad, que Nueva York no es solo Manhattan.
Tras la excursión nos fuimos a Chinatown y Little Italy de la que queda solo una calle. La calle principal de Chinatown es Canal Street así que cogimos el metro hasta la misma. Una vez aquí empezamos a dar vueltas por el barrio mirando las tiendas en busca de la gran oferta. De vez en cuando se te acerca alguna chica con un papel con fotos de bolsos que se ‘han caído’ del camión que los transportaba. Sandra y su madre querían comprarse un bolso perdido de estos, pero al tener que elegir desde el papel no le convencía. Ellas querían ver el bolso antes de elegir. Se lo hicimos saber a la chica que nos enseñaba el papelito. Pero nos decía que no podía ser que se tenía que elegir del papelito que nos estaba enseñando. Todo esto a escondidas detrás de las cabinas o detrás de los coches, vamos que todo es muy clandestino. Como teníamos hambre y no teníamos ganas de regatear nos fuimos a comer a un restaurante vietnamita que recomendaba la Guía Lonely Planet, así recordábamos el viaje que hicimos a Vietnam. Y fue todo un acierto ya que pudimos comer de nuevo un plato de Pho Bo que tanto nos había gustado durante nuestra luna de miel.
Después de comer se ve todo de otra manera así que volvimos a Canal Street a ver si encontrábamos algún bolso. Esta vez nos acercamos a una chica que tenía el papelito de los bolsos y le dijimos que queríamos verlos en directo. Tras pensarlo un poco, hablar con walkie-talkie con no se quien, nos dijo que la acompañáramos. Callejeamos un poco por Chinatown y entramos en una tienda de suvenires, como cualquiera de las miles que hay y cual fue nuestra sorpresa que en un rinconcito de la tienda había una puerta muy bien camuflada que daba acceso al sótano de la tienda. Y allí estaban, una colección de bolsos que ya quisieran muchas tiendas. Tras un duro regateo conseguimos un par de bolsos a buen precio. Misión cumplida. Nuestra intención era ir a ver atardecer desde el Empire Fulton Ferry State Park, así que volvíamos a cruzar el puente de Brooklyn, pero esta vez a pie. Para entrar a la pasarela de peatones hay que ir hasta el ayuntamiento de Nueva York y allí empieza la pasarela. Estuvimos descansando un rato por el parque del ayuntamiento y sobre las 19 horas empezamos a cruzar el puente. Las vistas que hay mientras cruzas el puente son muy bonitas, así que os lo recomiendo encarecidamente. Una vez en el parque nos sentamos en un banco y esperamos a que se fuera el sol. Al ser sábado, el parque estaba lleno de gente esperando el atardecer. Incluso había una boda que se celebraba alli al lado de nosotros. Fueron un par de horas de relax disfrutando de una vista maravillosa. Yo pude hacer bastantes fotos, cuando nos cansamos de estar allí nos fuimos a la otra parte del puente que es donde fuimos con la excursión por la mañana y donde se encuentra el famoso y caro The River Café. Nos volvimos en metro hasta el hotel, nos costó encontrar la parada de metro pero unas chicas que nos vieron perdidos nos ayudaron. Resulta que el mapa estaba mal jejeje. La gente en Nueva York es muy amable ya que, en el momento que te ven un poco perdido, se te ofrecen para intentar ayudarte. Una vez en el hotel una cenita rapida y a dormir al hotel que el domingo tocaba madrugar para ir a misa de gospel. Os recuerdo que si queréis ver las fotos de Nueva York las tenéis en este enlace.
Nueva York – Tercer Día (08-05-2009)Bueno, continuamos con nuestro relato. Hoy nos tocaba el día de compras. Yolanda nos consiguió los billetes de autobús para ir al Woodbury Common Outlet, por lo que lo único que teníamos que hacer es ir a la estación de autobuses de Port Authority a la hora que quisiéramos ya que el horario es bastante amplio, tanto para ir como para volver. Además Yolanda nos cobró bastante menos que si hubiéramos comprado el billete en la estación.
Nosotros por aprovechar el día fuimos cogimos el autobús de las 8:30 de la mañana. El viaje dura una hora más o menos así que como hasta las 10 de la mañana no abrían fuimos a tomarnos un café y a recoger un librito con descuentos en la oficina de información.
El outlet está formado por casas bajitas que forman una especie de poblado, al estilo de Las Rozas Village aquí en Madrid. Cada marca tiene su casa, unas más grandes y otras más pequeñas. Hay marcas conocidas y marcas menos conocidas, unas más caras (de solo mirar) y otras más baratas. Resumiendo, que te puedes pasar el día entero paseando y comprando por el outlet.
Hay mucha gente que pregunta si vale la pena perder un día de tu viaje a Nueva York para ir de compras a un outlet. A nosotros si que nos valió la pena ya que nos queríamos comprar bastante ropa y los precios eran más baratos que en Manhattan. Yo concretamente quería comprarme algún pantalón Levi’s y zapatillas Converse y la verdad es que me vine bastante cargado. Y eso que no tenia ninguna maleta como mucha gente que vimos, que iban con la maleta vacía para llenarla con las compras.
Así que ya sabéis, si las compras están en vuestras mentes en el viaje de Nueva York os recomiendo que vayáis al outlet. Si no en Manhattan también podréis encontrar buenos precios y alguna que otra gana, además, de momento, el cambio nos favorece. |