|
Blog con los relatos de nuestros viajes.
|
|
Archive for ‘julio, 2009’
Semana Santa ’09 (dia3 – Lisboa)El sábado no nos levantamos muy temprano debido a la hora de recogida de la noche anterior. Esto nos llevó nuevamente a tener que desayunar en nuestra cafetería preferida, de hecho el desayuno del hostal creo que ya estaba cerrado. Mientras unos se dedicaban ha hacer compras por las tiendas de ropa de alrededor del hostal, otros nos fuimos ha continuar con el turismo. Subimos la barrio alto a través del funicular que hay en la “calçada da gloria”, es uno de los transportes más antiguos de la ciudad. Su recorrido es corto pero hace muy bien su papel.
Después de dar una vuelta por el barrio alto, nos dirigimos al elevador de Santa Justa, un ascensor que une los barrios de baixa y alta en cuestión de segundos. Para llegar desde alta al elevador hay que ir por al lado del museo arqueológico bordeando una antigua iglesia medio derruida por culpa de un terremoto. Es aconsejable hacer la bajada en el funicular en vez de hacer la subida, por que hay mucha gente haciendo cola abajo esperando para subir cuando en realidad el trayecto dura muy poco, la vista no es allá y para bajar no hay colas. Desde arriba del elevador si que hay buenas vistas y se pueden tomar buenas fotos de la ciudad. Hacia el medio día el grupo se reunió en la plaza del comercio y cogimos un tram hacia la “torre de belem”. Para llegar allí hay que coger transporte preciso ya que nosotros en tram tardamos entre 20 minutos y media hora, está bastante alejado del centro donde el tajo ya casi se mezcla con las aguas del atlántico. La línea de tranvía es la 15E y la parada mas cercana es la de “L.PRINCESA” Nosotros paramos antes en el “monasterio dos jerónimos” donde entre otras cosas está la tumba de vasco de gama, como había bastante cola comimos por los alrededores y nos dirigimos a la torre. Nos imaginábamos una torre más grande, hay que pagar en una taquilla. La torre tiene una parte baja mas ancha donde se pueden ver los cañones que servían de defensa, un sótano angosto por debajo del nivel del rió y una zona amplia desde donde vigilar el río. Para subir a lo mas alto hay que subir una escalera en forma de caracol, angosta no apta para claustrofóbicos, de un solo sentido, subida o bajada. Si hay mucha cola la verdad es que no vale la pena esperar, las vistas desde arriba no son muy allá. Nosotros estuvimos en hora punta y el se apoderó de la escalera entre los que querían subir y los que querían bajar. Falta de organización y de hacer caso al guía, hay que subir todo el grupo a la vez hasta arriba del todo e ir bajando planta por planta poco a poco. Volviendo al centro entraron revisores del tram para comprobar los tickets. Parece ser que ese trayecto es donde más revisan porque nos pararon al ir y al volver. Ojo con no pagar el trayecto, unos incautos (como no, tenían que ser españoles) pensando en ahorrarse unos euros se encontraron con una multa exagerada, creo que era algo así como el 1000% del ticket. Entre lo que calculábamos nosotros fiándonos de una guía donde venia explicado el tema y lo que les explicaban los revisores a los chavales, la broma eran mas 100 € por cabeza, se podía pagar al instante o en la embajada de tu país con el consiguiente recargo y parecía que la cosa era bastante serie y te metías en problemas si no pagas la multa. Los chicos intentaron excusarse con que no tenían monedas para pagar en el expendedor, pero en todos los transportes se puede pagar directamente al conductor, así que no les sirvió de nada. Nosotros como íbamos con nuestro bono para todo, no tuvimos ningún problema. Por la noche estuvimos cenando unos bocatas en una especie de pans&company que había enfrente del hostal, después hicimos botellón en nuestra habitación. Si vais ha hacer botellón y tenéis sitio donde llevar las botellas, siempre será mejor llevarse la bebida de España, en España la bebida y la gasolina está mas barata que en Portugal y encontrar la bebida que nos gustaba nos costó bastante. Después del botellón los que quedábamos con fuerzas nos movimos un rato por el barrio y al cuando “xaparon” nos fuimos en taxi hasta una discoteca. Estuvimos en Kapital, pero no nos gustó demasiado, mucha tralla y mucho “makinen” para nosotros, jeje. Allí acabaron las salidas nocturnas por Lisboa. Semana Santa ’09 (dia2 – Lisboa)Después de un merecido descanso nos dispusimos a ver la ciudad a fondo. Desayunamos en el hostal, desayuno básico, algo de bollería y pan para untar. Iba a ser nuestro único almuerzo allí. Después descubrimos una cafetería de la red brown´s cafe, en la misma calle del hostal, en la rua da victoria. Es un sitio donde no todo está tan bueno como aparenta, pero mucho mejor que el hostal. De precio tampoco era barato. Al final se convirtió en nuestro punto de reunión, nuestro “central perk“, y no había tarde que no cayese una jarra de cerveza de medio litro antes de ir a cenar. Para moverte por Lisboa es imprescindible coger tranvía, autobús o algo que te ayude a subir las cuestas. Para utilizar estos medios lo mejor es comprarse un bono para todo el día, el precio está en poco más de 3 euros y entra tranvía, autobús, metro, … . La primera vez que lo compras te cobran un suplemento de algo así como un euro para pagar la tarjeta, los demás días solo tienes que recargar la misma tarjeta. El primer destino fue se catedral. El tiempo estuvo todo el viaje juguetón, igual hacia mucho calor que a los 10 minutos estaba lloviendo y entraba aire helado del tajo. Estando en la puerta se puso a llover, así que nos refugiamos un rato en la entrada mientras celebraban los actos religiosos correspondientes a la semana santa. El siguiente destino era el castillo de San Jorge “Castelo de São Jorge“. Para llegar se puede ir en tranvía o en autobús, la línea de tram es la 28 pero te deja en un mirador y hasta el castillo aun queda bastante cuesta por subir, así que si no queréis subir cuestas tendréis que subir en autobús, la línea es la 37 y te deja justo en la puerta. Si os gusta el spotting id preparados para tomar buenas fotos. La proximidad del aeropuerto hace que pasen muchos aviones a baja altura durante todo el día, bien sea para aterrizar o despegar. Antes de comer visitamos el monasterio de São Vicente de Fora. Hay que pagar para entrar y en el puedes ver túnicas, cálices y cosas típicas de curas. También se pueden visitar las tumbas de los primeros gobernadores del país. Para llegar allí también tenéis que coger el tranvía 28. Justo detrás esta el panteón nacional, nosotros no entramos pero parece que la iglesia es muy bonita. Se nos hizo la hora de comer y buscamos un sitio recomendado por una guía cerca de la catedral. Estuvimos bastante tiempo esperando el tranvía, parece ser que a medio día no hay tanta frecuencia o cogimos la hora de comer o de relevo de chóferes. La cuestión es que llegamos tarde como buen españoles y viendo que había bastante gente haciendo cola (sobre todo españoles) acabamos comiendo en un local que estaba un poco mas abajo, que estaba preparado para los espectáculos de fados, pero que a medio día daban de comer, la verdad es que comimos muy bien. Con el buche lleno se nos ocurrió otra idea genial, coger un tranvía y recorrer toda la línea. Nuevamente cogimos el 28 desde la catedral pero en dirección el barrio de alta. Atravesamos todo el barrió y acabamos en la “basílica de estrela”. Enfrente hay un jardín muy tranquilo con aves revoloteando. Después de darle una vuelta al jardín decidimos que ya que estábamos un poco alejados del centro lo mejor sería coger metro para acercarse. Cogimos el metro desde “largo do rato” hasta “marques de pombal” en la línea amarilla. Salimos al gran parque “Eduardo VII” que está coronado con una gran bandera de Portugal. Al lado del parque hay unos viveros muy famosos, nosotros dimos una vuelta por el parque y nos volvimos a coger el metro para el hotel, el cansancio de las caminatas empezaba a molestar y nos dirigimos a reponer fuerzas para salir por la noche. Para volver de marques de pompal cogimos el metro línea azul hasta la estación de baixa/chiado.
Un consejo si vais con la tarjeta de transporte público, hay que pasarla siempre por un lector al subir al metro/tram/bus, pero no paséis dos veces la tarjeta al entrar al metro no sea que después no podrías salir, jejej. Al final el truco estaba en pasar la tarjeta como si entrases otra vez y después salir, menos mal que había por allí un vigilante y nos resolvió la situación. Una vez repuestas las pilas, nos dirigimos a cenar y tomarse unas copas. Una vez reunidos todos en la cafería y después de un par de pintas, subimos al barrio de alta por la “calçada do duque” allí a mitad de la escalinata entramos en un sitio poco iluminado donde cenamos muy bien. Después nos dimos cuenta que por el barrio de alta hay muchos restaurantes, es la mejor zona para cenar. Cuando llegamos al barrio alto nos dio la sensación de estar como cualquier zona de pubs del barrio antiguo de alguna ciudad española, además estaba llena de españoles. los pubs no son muy grandes así que la calle está llena de gente conversando mientras beben. Los cubatas no son muy grandes, caros (la bebida allí es mas cara) y encontrar la marca que te guste puede ser tarea difícil, además de que el garrafón no tiene nada que envidiar al español, mi ron tenia un sabor indescriptible y este sabor iba cambiando mientras bebía el cubata. Encontramos un pub donde ponían música que nos gustaba y cabía mas gente que en otros, nos hicimos un hueco y no quedamos hasta que nos echaron, la verdad es que cierran muy pronto sobre las 3. Si estas dentro de uno a la hora de cierre, cierran las puertas y puedes alargar un rato mas la fiesta. Después quedan las discotecas que están alejadas o un buscar por el barrio un par de locales que cierran mas tarde, nosotros acabamos en uno de estos que la entrada nos costo 5€ con consumición, como la consumición vale eso, no nos importó pagarlo. Allí acabó la noche tampoco había que quemarlo todo el primer día. Semana Santa ’09 (dia1 – Lisboa)Bueno voy a contaros como fue mi escapada esta Semana Santa por Lisboa, espero que a alguien le sirva. Todo empezó comentando con los amigos qué podríamos hacer en Semana Santa ya que este año teníamos vacaciones de jueves a lunes y había que aprovechar la oportunidad. Cuando Ulises sugirió que podríamos hacer un viaje en su furgoneta empezamos a buscar sitios a 1 día de coche desde nuestro pueblo y mira por donde Lisboa entraba entre las posibilidades. El objetivo era un viaje barato, a una ciudad en la que no hubiésemos estado ninguno y a ser posible fuera de España, así que decidimos ir a Lisboa. Ya estaba, ya teníamos preparado nuestro “coast to coast” ibérico desde levante hasta el otro extremo de la península. El jueves quedamos para la salida bien pronto a las 6 de la mañana, sabíamos que iba a ser un viaje largo, cuanto antes saliésemos mejor y contra pronostico no hubo ningún perezoso, jejeje. La furgoneta era una volkswagen transporter de unos 6 años y para hacer más ameno el viaje le colocamos unos reproductores de dvd portátil, nos fallo el sonido, pero ya tenemos la solución para el próximo viaje. La ruta escogida fue Alcoy – Ciudad Real – Badajoz – Lisboa. Escogimos esta ruta por que el gasto en gasolina es menor, las alternativas eran por autoría y la furgoneta no podía correr demasiado así que esta ruta tiene menos kilómetros y por autovias no hubiésemos adelantado mucho tiempo. En caso de ir en turismo la mejor ruta hubiese sido por Madrid, e incluso se puede buscar un atajo por Toledo. La primera parada fue para almorzar, nos salimos en un área de servicio (medio abandonada) cerca de Tomelloso, nos sacamos los sándwiches, el termo y los bollos y repusimos fuerzas al lado de un perro pulgoso pero muy simpático. Casi llegando a Portugal nos tocó la comida, otra vez nos la apañamos como pudimos detrás de una gasolinera con los bloques de una obra cercana, unos sándwiches y arreando!!!, ya dije que íbamos en plan económico, jejej. Desde Badajoz ya todo lo que cogimos fue autovía, pero al cruzar a Portugal pasa a ser autopista, hasta Lisboa fueron sobre 20€. El paisaje la verdad es que no cambia mucho no hay mucha diferencia entre España y Portugal, normal!!, esta ahí al lado, jejje. A partir de aquí ya nos dejamos guiar por el tomtom, una maravilla!!! Nos llevó hasta el parking a la primera. Hay que estar atento y fijarse un poco por si se equivoca o te han cambiado una calle de sentido, pero como el copiloto estaba pendiente del tomtom y dando las indicaciones al conductor del momento, todo fue sobre ruedas. Dejamos la furgona en el parque de la Praça da Figueira, costaba 30 euros el día, al final vimos que no muy lejos en la praça do restauradores costaba 20 euros y al día siguiente cambiamos la furgona de sitio. Por fin llegamos al “hostal da duas naçoes“. La ventaja es que estaba en el centro del barrio bajo y desde la ventana puedes ver la calle principal. No era demasiado barato para la calidad del hostal, las habitaciones eran muy simples, se podían coger habitaciones sin baño y utilizar el baño público pero es mejor coger habitaciones con baño propio, un poco mas caras pero con mas comodidad. Además el baño público era un poco cutre, incluso sentarse en el water podía ser tarea difícil por el espacio entre la taza y la pared. Tal vez hubiese sido mejor coger un hotel un poco mas lejos del centro y moverse en transporte público, visto lo cerca que esta todo, lo bien comunicado que está y la diferencia de precio y calidad. Gracias a la hora que se gana por el cambio de hora llegamos a media tarde, deshicimos las maletas y fuimos a pegar una vuelta por la plaza do comercio. La plaza estaba en obras, están preparando un colector nuevo para verter el agua al tajo mas limpia, la verdad es que hace falta. Ya que estábamos allí entramos a la turist info que hay en un lateral de la plaza e hicimos acopio de mapas e información de cosas que podíamos ver. Sin más nos fuimos a dormir y prepararnos para los paseos de los siguientes días Nueva York – Octavo Día (13-05-2009)Muy a nuestro pesar llego el último día de nuestra semana en Nueva York. El vuelo de vuelta lo teníamos a las 9 de la noche así que teníamos casi todo el día para despedirnos de Nueva York. La noche anterior llamé a Airlink para confirmar nuestra recogida en el hotel y nos dijeron que a las 5 de la tarde pasarían a recogernos. Hicimos el check out sin ningún problema. Lo único que no me gustó es que te cobran 3,5 dólares por maleta que te guardan ellos en recepción. Con lo que cuestan los hoteles en Nueva York ya podría ser gratis como en todos los hoteles en los que hemos estado. Bueno ahora que lo pienso no se si en Ho Chi Minh también nos cobraron… no me acuerdo. Fuimos a desayunar a nuestro sitio preferido y a despedirnos de los simpáticos camareros que nos atendieron durante toda la semana. Tras reponer fuerzas nos fuimos a dar un paseo por la 5ª Avenida. Como ya era costumbre, hicimos una breve parada en la tienda de Apple para leer el correo, no sea cosa que a Iberia se le ocurra dejarnos en tierra como casi hizo. Como todo parecía estar correcto, fuimos bajando por la Quinta Avenida entrando en algunas tiendas que no las habíamos visto, como la de la NBA. Continuamos nuestro paseo hasta la biblioteca publica de Nueva York, al lado de Bryant Park. Aquí nos tomamos un pequeño descanso y aprovechamos para entrar a verla. Solo pudimos ver una sala pero parecía ser una biblioteca muy interesante para profundizar más en ella.
Cuando nos cansamos de ver juguetes y niños dando vueltas, nos fuimos a comer a nuestra pizzería favorita.
Esto es lo que dio de si nuestro viaje a Nueva York, una ciudad que merece la pena visitar alguna vez en nuestras vidas. Un compañero de trabajo me dijo que la primera vez te impresiona mucho pero que las siguientes veces la ciudad te va gustando cada vez más ya que no vas con el agobio de verlo todo que tienes en la primera visita. Tendré que comprobar si es cierto o no Teneis todas las fotos en esta galeria. Nueva York – Séptimo Día (12-05-2009)Continuamos con nuestros últimos días en Nueva York. Para hoy solo teníamos planeado subir al Top of the Rock por la tarde, para ver atardecer desde las alturas y poder ver el Empire State iluminado. Así que teníamos todo el día para pasear por Nueva York y como el Soho no lo investigamos a fondo pues allá que nos fuimos. Íbamos paseando por el Soho y entrando en las tiendas más caras del barrio así que solo podíamos mirar y como mirar a pesar de ser barato es un poco aburrido finalmente nos fuimos al cruce de Broadway con Prince Street que es donde están las tiendas más accesibles. Y aquí pasamos la mañana, haciendo las últimas compras en Nueva York. Sin duda el Soho es uno de los barrios que más nos gustó, no solo por sus tiendas sino por la vida que tiene y el ambiente que hay. A la hora de comer nos fuimos hacia el hotel en busca de algún lugar que no fuera de hamburguesas, que ya empezábamos a estar un poco hartos. Otra vez en la calle Broadway, pero esta vez a la altura de la 54 se encuentra el restaurante Ellen´s Stardust, donde futuros artistas trabajan de camareros y cantan y bailan mientras van sirviendo la comida a la espera de que algún productor los contrate. Nosotros queríamos comer o cenar aquí, pero no lo hicimos así que lo tenemos pendiente para cuando volvamos a Nueva York. Finalmente encontramos una pizzería que tenia buena pinta, la Famous Famiglia y fue todo un acierto ya que las pizzas estaban muy buenas. Nos gustó tanto que repetimos al día siguiente. Después de unas cuantas porciones de pizza con peperoni nos retiramos a nuestras habitaciones para descansar un poco que el paso de los días se empezaba a notar. Por la tarde nos fuimos al Rockefeller Center. Antes de subir al Top of the Rock entramos en la Nintendo World, que es una tienda de dos pisos dedicados exclusivamente a productos de Nintendo (como os habréis imaginado). Estuvimos a punto de comprarnos la nueva Nintendo DSi pero finalmente decidimos que con una Nintendo en casa teníamos bastante. Nos conformamos con una taza de Mario, aunque también había camisetas muy chulas.
Bueno ya era hora de ir subiendo que ya se estaba poniendo el sol. Fuimos a la puerta y tuvimos la suerte de que acababa de bajar un autobús de japoneses, así que nos tocó hacer cola para pasar por la seguridad. Tras pasar los controles de seguridad y ver el mini video que ponen en el ascensor llegamos a lo más alto del TOR. La verdad es que a mi me gustó bastante más que el Empire State ya que hay dos alturas y hay mucho más espacio. También al haber menos gente se estaba más tranquilo y se podía disfrutar de las vistas y dedicarle un poco más de tiempo a las fotos. Además ver gran parte de Nueva York iluminado también ayuda bastante. Si alguien tiene duda de si subir al Empire State o al TOR yo le recomiendo que suba a los dos, uno por el día y el otro por la noche y que disfrute de las vistas que nos ofrecen. Tras quedarnos un rato largo disfrutando de las vistas que teníamos delante, nos fuimos a hacer la maleta que nuestra estancia en Nueva York llegaba a su fin. |