Resaca, esa es la palabra a destacar cuando nos despertamos en Bilbao. Aún así nos ponemos de camino hacia San Sebastián, lugar donde aprovechamos para bañarnos en la famosa playa de la Concha. Es una playa escoltada por el monte Igueldo a un lado y el monte Urgull al otro, y ubicada al oeste de la desembocadura del río Urumea.
Vamos con prisa y tenemos que abandonar esta ciudad, puesto que después de comer a las afueras de la misma nos ponemos de nuevo en marcha con nuestra “casa con ruedas”. Nuestro próximo destino es Llavorsí, pequeña población situada en el corazón del Pirineo de Lleida. Pero para ello nos quedan por recorrer unos 370 km, pasando por ciudades como Irún, Eibar, Ermua, y también entrando en carreteras francesas.
Curiosidades a destacar: Una vez cruzada la frontera de Francia con España por los Pirineos tuvimos que salvar el puerto de montaña de La Bonaigua. Dicho puerto se encontraba en obras y nos las vimos y nos las deseamos para atravesarlo con semejante autocaravana y de noche. Además hasta vimos fauna de la zona, ya que nos encontramos un ciervo en mitad de la carretera. Imaginad la situación: autocaravana parada, gritos de ¡¡¡un ciervo, un ciervo!!! caras pegadas a las ventanas y un animal muerto de miedo que en pocos segundos desaparece en la noche pirenaica. Qué bonito ha quedado jejej.
Llegada a Llavorsí a las tantas de la noche, cena, coto-cau y seguidamente sueño profundo.



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