Llegó nuestro último día en Praga. Quedamos con el conductor que pasaría a recogernos a las 14 horas por el hotel, así que teníamos toda la mañana para despedirnos de Praga.
Nos levantamos pronto y aprovechamos las primeras horas para realizar las ultimas compras, algún libro, unas matrioskas (si ya se que no son muy checas pero hay muchas tiendas de ellas y nos gustaban) y alguna cosa más.
A las 12 del medio día fuimos a ver el ‘espectáculo’ del Reloj Astronómico. Vamos que si te pilla de paso pues vale pero ir a verlo a propósito pues no se. Si ya se que una vez que estáis os quedareis a verlo pero vamos, los doce apóstoles pasando por dos ventanitas y 4 figuras moviendo la cabeza. Mucha gente mirando hacia arriba y carteristas aprovechando así que id con cuidado.
Después del reloj nos fuimos a dar un paseo por la Plaza de Wenceslao ya que no habíamos subido hasta arriba del todo, donde se encuentra el Museo Nacional.
Y a las dos, con puntualidad británica, vino a buscarnos al hotel el conductor de la compañía con la que contratamos el transporte al aeropuerto. La verdad es que os lo recomiendo si buscáis como ir desde/hasta el aeropuerto de una manera rápida y económica.
Una vez en el aeropuerto fue todo sin problemas (si claro), comimos allí muy bien, las maletas no pesaban más de 15 kilos a pesar de las compras, vamos que iba todo estupendamente hasta que llego la hora de embarcar… Nos iban retrasando la hora de embarque debido a que el avión venia con retraso. Teníamos que salir a las 16:45 y cada vez nos iban retrasando más la hora de embarque. Hasta que a las 22:00, con el aeropuerto vacío y todo cerrado y tras un pequeño conato de motín por parte de los pasajeros, nos dijeron que nuestro avión estaba preparado. Vamos que de llegar a las 8 a casa y tener tiempo para descansar y deshacer la maleta, llegamos a las 3 de la madrugada teniendo que ir a trabajar al día siguiente. Bueno son contratiempos que de vez en cuando pasaras por ellos, por lo que si alguna vez os ocurre os recomiendo máxima tranquilidad y mucha paciencia.
Y hasta aquí nuestra escapada a Praga. Una de las ciudades más bonitas y más fáciles de visitar y de la que os encantará hasta el último rincón de ella.






Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Llegó nuestro último día en Praga. Quedamos con el conductor que pasaría a recogernos a las 14 horas por el hotel, así que teníamos toda la mañana para despedirnos de Praga. Nos levantamos pronto y aprovechamos las primeras h…..
Hola.
Mi mujer y yo hicimos una ruta por todo el país hace poco más de un mes y la verdad es que nos encantó el país… Praga es bonito, pero está plagadísimo de turistas. En cuanto sales de allí todo es mucho más íntimo… y tiene su gracia tener que buscarte la vida para entenderte porque en muchos sitios no entienden inglés
.
Karlovy vary es bonito, Olomouc también, Kutna Hora, Cesky Krumlov nos encantó…
Un saludo
Hola Oscar, bienvenido a La Brújula Inquieta.
La verdad es que tienes razón en que Praga está llena de turistas. En verano no me quiero ni imaginar la gente que puede haber.
Tiene que ser muy bonito poder salir de Praga y visitar alguna parte más de la República Checa. Nosotros en Cesky estábamos solos paseando por el pueblo. Luego se notaba que había más gente pero ni mucho menos la cantidad de turistas de Praga.
Un saludo