Riviera Maya (Mexico) 25-2-2009votar

datePublicado el 13 de abril del 2009 por KaiserSoze

Bueno, después de unas merecidas vacaciones de semana santa continuamos con nuestro viaje por México.


Este día queríamos visitar la reserva de la biosfera de Sian Ka’an. Para llegar hasta Punta Allen necesitábamos un coche que fuera 4×4 ya que son unos 40 kilómetros de camino sin asfaltar. Por lo que teníamos que cambiar nuestra Chrysler Voyager por una Dodge Durango. Hasta las 8:30 no abría la agencia de alquiler de coches así que nos podíamos tomar el desayuno con más calma de lo normal. Finalmente tras el cambio de coche y de firmar el nuevo contrato, sobre las 9 de la mañana salíamos hacia Sian Ka’an.


Hay que ir dirección Tulum y en el cruce de Tulum en vez de girar a la derecha (como los anteriores días) hay que girar a izquierda. De momento la carretera está asfaltada y por este tramos vamos encontrando muchas cabañas-hoteles en primera línea de playa donde se pueden disfrutar de unas vacaciones más tranquilas.

Continuamos por la carretera y finalmente llegamos hasta la entrada de la reserva. Aquí tenemos que pagar los 25 pesos que vale la entrada. Si no los pagas (es fácil pasar de largo) al llegar al Punta Allen puedes tener algún problema al contratar una excursión ya que lo primero que hicieron fue comprobar que teníamos la pulsera que te dan al pagar la entrada.


Durante el camino podemos ir parando donde nos apetezca a darnos un baño en cualquier playa que vayamos viendo. Nosotros paramos una vez a hacer un par de fotos y continuamos el camino hasta Punta Allen porque no queríamos que se nos hiciera muy tarde. El camino hasta Punta Allen, pues como ya sabíamos, está para asfaltar y hay que ir bastante lento. Yo me esperaba que el camino estuviera bastante peor de lo que está, por lo que si no ha llovido durante los días anteriores se puede hacer perfectamente con un coche que no sea 4×4, eso si conduciendo con cuidado en algún tramo que esta más bacheado de lo normal.

Finalmente sobre las 11:30 llegamos a Punta Allen. Aparcamos el coche bajo la sombra y nos fuimos a buscar la cooperativa de pescadores para contratar la excursión típica del lugar. La cooperativa se encuentra en medio del pueblo justo enfrente de la playa por lo que no os será difícil encontrarla.


Empezamos la excursión en la piscina natural dándonos un refrescante baño. Si fuera por mí me hubiera quedado aquí todo el día ya que el agua estaba a una temperatura ideal y al estar detrás de la barrera de coral no había ninguna ola por lo que se estaba de maravilla.


Cuando nos cansamos del baño nos fuimos a la barrera de coral a hacer un poco de snorkel. A mi me gustó bastante esto del snorkel, ya que puedes contemplar el arrecife de coral y un montón de peces alrededor del coral. Supongo que si es la primera vez que haces snorkel te gustará el ratito este. Es recomendable llevarse una cámara acuática para hacer fotos debajo del agua. Nosotros queríamos comprar una pero al final nos quedamos si ella.


Continuamos nuestra excursión con la búsqueda de algún delfín. Para ello todas las barcas se comunican con walkies-talkies y en el momento en que alguna encuentra uno, avisa a las demás para que se acerquen todas al lugar donde está el delfín. La verdad es que es un poco circo y para lo poco que ves el delfín pues tampoco merece mucho la pena.

Tras un rato de buscar y ver algún delfín, continuamos nuestra excursión a la isla de los pájaros, que como su nombre indica es una isla que esta llena de pájaros de la zona que se alimentan de los peces que pueden ‘pescar’. Como sabréis Sandra no es que tenga mucho aprecio a los animales alados. Solo hay que recordar el episodio con el pollo asesino del delta del Mekong, por lo que le dijimos al capitán de nuestro barco que no se acercara mucho. En teoría hay que pasar entre las dos islas que están llenas de pájaros pero en este caso nos conformarnos con ver la isla desde media distancia.


Continuamos nuestra excursión con la visita a la laguna negra. Es la laguna que forman unos manglares y se llama así por el color del agua, que es de ese color debido al fondo de la laguna. En esta laguna es donde resguardan los barcos en época de huracanes ya que gracias a los manglares la laguna está más protegida que la costa.


Finalmente de vuelta a Punta Allen intentamos ver alguna tortuga pero estas se resistían por lo que nos conformamos viendo alguna estrella de mar. Al llegar le pagamos la excursión y nos fuimos a buscar algo para comer.

Por el alrededor de la cooperativa hay algunos bares-restaurantes. Uno de ellos era buffet libre, que es donde comen las excursiones organizadas. Nosotros nos fuimos a uno donde nos ofrecieron pescado (ya que era lo único que tenia jejeje).


Llego la hora de volver. Yo había sido el conductor durante estos días, aunque en el contrato el segundo conductor era Germán, por lo que la vuelta le tocaba a el. Durante el regreso hicimos un par de paradas. La primera fue en una laguna que hay en el interior de la reserva y la segunda en un puente donde vimos a gente del lugar intentar pescar algo con una red que tenían. La verdad es que no se les veía mucha experiencia pero algo pescaron.



Y aquí al arrancar el coche tuvimos un pequeño percance y es que se encendió un piloto naranja en el panel del coche, si ya sabemos que Germán no tiene ni idea de conducir jejeje. Según Germán, si el piloto es naranja se puede continuar conduciendo, si hubiera sido rojo pues si que tendríamos que haber parado, así que continuamos hasta el hotel, ya veríamos si al devolver el coche nos ponían alguna pega.

Una vez aparcado el coche, nos fuimos directamente al spa del hotel a relajarnos un poco. El spa es gratuito menos los masajes, que se nos fueron las ganas de hacernos uno al ver el precio, por lo que nos dedicamos a ponernos a remojo en las calidas y burbujeantes aguas de los jacuzzis.


Después del relajante baño nos fuimos a cambiarnos y a cenar en uno de los buffets. Despues de la cena y como no teniamos que madrugar nos fuimos a tomarnos un par de cockteles nocturnos.