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Blog con los relatos de nuestros viajes.
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Semana Santa ’09 (dia 4 Lisboa-Evora-Elvas)
El domingo nos levantamos pronto para hacer las maletas. Después de desayunar en la cafetería de siempre cargamos la furgoneta y abandonamos la ciudad deshaciendo el camino de ida. Atrás dejábamos una ciudad con un casco antiguo bonito que guarda un misticismo particular originado por la conjunción de las calles estrechas, las casas invadiendo las calles, las cuestas, el pavimento y el tranvía. Es una ciudad con muchas cuestas en las que sin el transporte público sería muy cansado el recorrerla. El clima es muy cambiante y más bien frío, hay que llevar algo de abrigo siempre, por lo menos en la época de primavera. Durante todos los paseos nos cruzamos con muchos españoles de visita, parece ser que hay mucha gente que sobrevive bien a la crisis, o tal vez es que debido a la crisis los viajes mas lejanos se han convertido a viajes mas económicos a destinos no muy lejanos. Nuestra condición de españoles nos supuso que nos ofrecieran todo el rato costo por la calle, incluso llegaron a dudar de nuestra españoladidad al rechazar sus ofrecimientos. La verdad es que alrededor de nuestro hostal siempre había gente vendiendo muy discretamente (o a veces no tanto), e incluso llegamos a hacernos conocidos de algún camello de la zona por la cantidad de veces que nos lo cruzábamos. Seguimos carretera adelante hacia nuestro próximo destino Evora. Antes de llegar a donde pasaríamos la noche teníamos previsto ver Evora, esta situada en la región del Alentejo. En esta región hay muchos pueblos con fortalezas y murallas que visitar. El casco antiguo esta bordeado por una gran muralla tipo Ávila pero menos espectacular. Lo más destacado de Evora es su templo romano. Para comer degustamos dos platos típicos de la región. Migas a lentejana: Son migas de pan fritas, revueltas con verduras y con carne de cerdo, algo parecido a las migas de pan que hacen por Andalucía pero estas estaban aceitosas. Ensopado de borrego: Un cocido de borrego que viene muy bien para estabilizar el cuerpo y eliminar la resaca. Después de la comilona nos ayudamos nuevamente del tomtom para movernos a Elvas. El camino lo hicimos por carreteras secundarias, lo que hoy día llamaríamos nacionales, para así disfrutar mejor del paisaje, no teníamos prisa y nos ahorrábamos la autopista. De camino pudimos observar los diversos casillos de la zona. Después de un trayecto que se hizo ameno, llegamos a media tarde a Elvas. El hotel donde nos hospedamos fue el Sao Joao de deus. Un viejo convento convertido en hotel de 4 estrellas. Las habitaciones eran enormes, nos parecía todo fabuloso, sobre todo después de venir del hostal de Lisboa. Nos salió muy bien de precio, solo deciros que nos costó solo un poco mas que el hostal de Lisboa. En temporada normal las habitaciones valían un pastón. Para nosotros fue un lujo encontrar ese hotel a ese precio, casi lo mejor del viaje. Para encontrar el hotel por el nombre de la calle nos costó, así que si buscáis en el tomtom o en cualquier guía es mejor buscar por la calle “nova de vedoira”, la verdad es que no es difícil si subes al casco antiguo por la segunda rotonda llegando desde Lisboa, y cuando llegues arriba la primera a la derecha, cuando estés girando a la derecha ya estas bordeando el hotel. Estuvimos dando un paseo y haciendo fotos pero pronto se nos hizo de noche. La verdad es que es un sitio muy bonito y valió la pena la parada, aconsejo a todo el que pase por allí si tiene tiempo que se de una vuelta, además está muy cerca con España, a menos de 20 kilómetros de Badajoz.
Después de cenar en la plaza del pueblo antes de que se hiciese demasiado tarde y nos lo cerraran todo (al día siguiente era laborable) nos fuimos a disfrutar del hotel. Como todas las habitaciones eran fantásticas nos jugamos la distribución de las mismas a las cartas, después hicimos un poker en la enorme sala de estar y nos fuimos a dormir como lirones, la cama parecía que te atrapara y que no te dejara despertar. |
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